Se está acabando el agosto y las cosas van a ponerse de nuevo en marcha.

Conozco dos maneras de presentar una serie de televisión. Más o menos pueden ser así:

LA PRIMERA

-Hola, buenos días. Quería hacer una serie de televisión.

-Buenas, ¿y de qué va?.

-Pues de unos supervivientes a una catástrofe aérea que caen en una isla que tiene...vamos a llamarle personalidad.

o

-Pues va de un mafioso despiadado que como tiene mala conciencia va al sicoanalista.

o

-Pues de un tío muy listo que comete un delito para que lo metan en la cárcel y así poder sacar a su hermano que está dentro acusado de un delito que no cometió. Ah, por cierto, la mala es la vicepresidenta de los EEUU que se enrolla con su propio hermano. (el de ella J)

o

-Pues de un señor que es polígamo y tiene tres mujeres a pesar de que está prohibido por la ley. Cada día se acuesta con una. Se lleva fatal con los de su propia secta porque es un tío normal.


LA SEGUNDA

-Hola, buenos días. Quería hacer una serie de televisión.

-Buenas ¿y de qué va?

-Pues vaya. De médicos. Un rollo así como a medias entre URGENCIAS y ANATOMIA DE GREY. Y con un médico con mala leche.

o

-Pues como HILL STREET BLUES pero en castizo. Con un poco de MIAMI VICE.

o

-Pues un poco entre EXPEDIENTE X y CSI LAS VEGAS. De forenses y policías que investigan.

Este comentario va sobre los puntos de partida de las series y no me voy a extender más porque me gustan las cosas que se explican por sí mismas.