El otro día un guionista que por cierto tiene un Goya y bien merecido, me preguntaba mientras nuestros hijos pugnaban por subir a lo más alto de la atracción del parque, qué haríamos si no conseguimos producir la serie -podíais probar de hacerla en peli- dijo. Yo, que soy muy simple y esa idea ni se me había pasado por la cabeza -la de hacer la peli, digo, la de que  no podamos hacer la serie, cada día- sólo acerté a contestarle: -Es que  nosotros somos muy de tele, ¿sabes?, es lo que nos va. Y me quedé tan ancho. Repasando la conversación con mi almohada, después de una sesión de Barney, Ted, Robin, Lily y Marshall, me entraron las dudas y pensé que había dicho una estupidez. Mi almohada me contestó que sí, que era una estupidez pero que también era lo más sincero que había dicho desde la última vez que me reuní con ella.

 

Sigo sin estar convencido del título de la serie. Lo repasaba estos días mientras imprimía todo el proyecto para una de esas personas que tienen las llaves que todos queremos. El nuevo aspecto gráfico del proyecto es muy resultón y anima a creer que lo que hay dentro puede estar bien. Pero del título no acabo de estar muy convencido. No recoge la magnitud (permítanme la sobrada) de la obra. Es un título corto que es lo primero que le debes pedir a un título si no es excelente. A mí me gustan los títulos largos si son buenos, claro. Por ejemplo adoro: "Things to do in Denver when you´re dead". Se tradujo aquí  en un extraño alarde de literalismo por "Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto". O  "Before the devil knows you´re dead" que en la misma tónica se tradujo por : "Antes que el diablo sepa que has muerto". Pero los títulos largos tienen sus pequeños problemas sin importar si son buenos o malos. Lo más probable es que cuando decidiste poner a tu serie "sin tetas no hay paraíso" no contabas con que todo el mundo acabará llamándola "sin tetas".  Pero lo peor de todo es esa moda de resumir tu pedazo de título es una absurda sopa de letras: HIMYM, BSG o MNIE. Terrible. FNL tiene un pase por razones obvias.

 

 

He leído todo lo posible sobre el tema de moda: El p2p, las descargas, SGAE, el canon y toda la pesca. Estoy contento porque he leído muchos textos, en post y comentarios, muy bien argumentados. Para leer una de estas opiniones tienes que leerte cien gilipolleces, pero  estoy satisfecho y empiezo a tener una opinión formadita.  Así que agradezco a la gente que se informa e informa a los demás y no tanto a los chaqueteros, perdonavidas y salvapatrias que lo tienen todo tan claro desde antes de napster.

 

Yo les cuento un par de cosas sobre estos temas sin decir sanz ni bautista ni canon, más que nada por abrir el debate que parece que solo se centra en ciertos aspectos de los derechos de autoría. Un par de cosas sobre el uso y el abuso. Sin ánimo de sentar cátedra que la opinión no está formadita del todo.

 

Hace un par o tres de años trabajamos en el piloto de una serie. Un trabajo a toda pastilla. Durante la ambientación de los decorados el director pidió una tronera para cámara en el fondo de un decorado.  En una tienda de posters  se adquirió uno que sirvió para tapar el agujero. Sin comerlo ni beberlo el piloto pasó a ser emitido y el póster permaneció durante un par de temporadas en su lugar. Pues bien, el autor demandó a la cadena por una cantidad enorme de dinero y pidió además la paralización de la serie hasta no ver resarcidos sus derechos. Sin tener en cuenta que hay muchos autores y empresas que ceden sus productos o incluso pagan porque aparezcan en pantalla,  puede parecer lógico pensar que es necesario compensar al autor. Pero si nos ponemos a pensar y a indagar descubrimos que prácticamente todos los elementos gráficos que aparecen en un decorado tienen derechos de imagen y casi todos los objetos muebles también. Son diseños y creaciones de alguien que se incluyen en la obra de otros. Imagínense a una productora adquiriendo los derechos de imagen de todas las portadas de los libros y revistas  de un decorado de una biblioteca y después de las sillas, las mesas, las lámparas o cualquier otro diseño industrial. ¿Les dice algo la palabra inviable?

 

 

Otra cuestión eternamente debatida, sólo por los menos favorecidos, claro, es quién merece el tratamiento de autor.  De momento parece que sólo directores, músicos y guionistas merecen el título. Y sólo ellos reciben (en algunos casos casi siempre y en otros casi nunca, también hay que decirlo) compensación por ejemplo por la reemisión de una serie. Pero si abrimos los ojos y las orejas vemos que hay otros autores/artistas en las series que no consiguen el status adecuado y a los que se les obliga a renunciar a cualquier derecho por contrato. A saber y por ejemplo: los directores de fotografía y los directores artísticos. Ningunear en estos aspectos a éstos y a aquellos es no tener sensibilidad ni criterio o no ver más allá de la propia cuenta corriente. Vaya, que una foto en un poster pueda tener más valor, a efectos de derechos, que una dirección de fotografía o un decorado es  de bobos. Pero claro, siguiendo el hilo lo mismo podrían decir diseñadores de vestuario o maquilladores, etc, etc.