Mientras dejo pasar los días para contarles algo interesante, una pequeña reflexión bloguera.
Como espectadores y creadores valoramos los personajes con matices. Nos parecen infantiles las propuestas de malos muy malosos y buenos angelicales. Nos gustan que nuestros protas tengan dobleces y sus enemigos debilidades y requiebros. Cuánto más difusa la línea entre el bien y el mal, cuántos más tonos de gris en las personalidades y actitudes de nuestras pequeñas creaciones más interesante nos parece nuestra historia. Everybody is everybody y toda la pesca.
Pero amigos, cuando de lo que se trata es de explicar nuestras aventuras profesionales a quién quiera escuchar o leer, la cosa cambia. Black or white que diría Jacko. Nuestro relato nos parece más penetrante y convincente si describimos a los causantes de nuestras desgracias como auténticos malvados sin compasión. La puta Zarpa Amarilla, nene. En todo caso y en un alarde, les otorgamos la virtud de la astucia (que no de la inteligencia) y todo ello después de retratarnos como seres virtuosos, trabajadores, brillantes y amigos de los animales. Se nos olvida que cada uno tiene sus circunstancias y que no conocemos a fondo las de los otros. Se nos olvida qué o a quién perjudicamos con nuestras actitudes. Todo en pro de que nuestra historia afecte a nuestra pequeña audiencia. Queremos que le quede claro a todo el mundo: nosotros somos los buenos y ellos (aquí pongan uds a los ejecutivos, productores y directores que quieran) los malos. Pero no unos malos cualquiera: Unos zombies hijos de puta de tomo y lomo que van a por nosotros. Hay que acabar con ellos. Con todos. Son los malos. Qué maduro.

17 sep 2009 | 12:50 PM
escala de grises. me gusta! solo puedo decir que animos!
18 sep 2009 | 12:02 PM
En general no son malos ni buenos... son unos ignorantes mediocres y el ego les sale por las orejas. Mezcla explosiva. Como profesional, puedo comprender las maldades y bajezas de cada individuo, incluso que no sea amante de los animales, o que vaya a los toros (ergggh, qué asco dan todos estos snobs sádicos y cobardes!). Lo que no comprendo (ni se debe tolerar) es la falta de profesionalidad. Y a veces se confunde eso con la maldad. Yo cada vez utilizo menos la expresión "fulanito, aquel productor-director-whatever hijoputa" por "fulanito, aquel imbécil que no se entera de nada". El problema es que la ignorancia del que manda tiene graves consecuencias (la nuestra no porque no nos dejan)... y si no, no hay más que ver la tele. La nuestra, al menos. Ànims!!
18 sep 2009 | 12:27 PM
No nos pondremos de acuerdo en esto. La ignorancia o la maldad o el hijoputismo de todos tiene graves consecuencias, no solo el de los productores. Por lo demás el grado de hijoputez o ignorancia no depende del cargo que se ocupe. No te piden un carnet de tío chungo para ser productor, en serio. Un petó.