Una de nuestras peticiones es mantener el control de la presencia web de la serie. En general las cadenas se quedan con todos los derechos y obligaciones respecto a la aparición en la red de sus series. No me gustan mucho las páginas de promoción de las series patrias y desde luego creo que se aprovechan poquísimo las grandes capacidades que tiene internet en la creación de comunidad alrededor de un dramático de televisión. No voy a descubrir ahora los maravillosos ejemplos que nos han brindado algunas series estadounidenses al respecto. Están ahí para uso, disfrute y consumo de todos: Desde el bufete de Patti a las cápsulas  de Dharma. Nosotros hemos incluido un apartado en el presupuesto que contempla el sostenimiento  de la presencia web de la serie porque no concebimos el asunto como  una simple prolongación del drama televisado sino como una parte fundamental de la historia.

 

Me pongo muy pesado con este tema en las reuniones. Lo sé. Disculpad.