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Terra
La Coctelera

LA SERIE 2.0

 

Una de nuestras peticiones es mantener el control de la presencia web de la serie. En general las cadenas se quedan con todos los derechos y obligaciones respecto a la aparición en la red de sus series. No me gustan mucho las páginas de promoción de las series patrias y desde luego creo que se aprovechan poquísimo las grandes capacidades que tiene internet en la creación de comunidad alrededor de un dramático de televisión. No voy a descubrir ahora los maravillosos ejemplos que nos han brindado algunas series estadounidenses al respecto. Están ahí para uso, disfrute y consumo de todos: Desde el bufete de Patti a las cápsulas  de Dharma. Nosotros hemos incluido un apartado en el presupuesto que contempla el sostenimiento  de la presencia web de la serie porque no concebimos el asunto como  una simple prolongación del drama televisado sino como una parte fundamental de la historia.

 

Me pongo muy pesado con este tema en las reuniones. Lo sé. Disculpad.

LA FÁBULA Y EL MATIZ

Mientras dejo pasar los días para contarles algo interesante, una pequeña reflexión bloguera.

 

Como espectadores y creadores valoramos los personajes con matices. Nos parecen infantiles las propuestas de malos muy malosos y buenos angelicales. Nos gustan que nuestros protas tengan dobleces y sus enemigos debilidades y requiebros. Cuánto más difusa la línea entre el bien y el mal, cuántos más tonos de gris en las personalidades y actitudes de nuestras pequeñas creaciones más interesante nos parece nuestra historia. Everybody is everybody y toda la pesca.

 

Pero amigos, cuando de lo que se trata es de explicar nuestras aventuras profesionales a quién quiera escuchar o leer, la cosa cambia. Black or white que diría Jacko. Nuestro relato nos parece más penetrante y convincente si describimos a los causantes de nuestras desgracias como auténticos malvados sin compasión. La puta Zarpa Amarilla, nene. En todo caso y en un alarde, les otorgamos la virtud de la astucia (que no de la inteligencia) y todo ello después de retratarnos como seres virtuosos, trabajadores, brillantes y amigos de los animales. Se nos olvida que cada uno tiene sus circunstancias y que no conocemos a fondo las de los otros. Se nos olvida qué o a quién perjudicamos con nuestras actitudes. Todo en pro de que nuestra historia afecte a nuestra pequeña audiencia. Queremos que  le quede claro a todo el mundo: nosotros somos los buenos y ellos (aquí pongan uds a los ejecutivos, productores y directores que quieran) los malos. Pero no unos malos cualquiera: Unos zombies hijos de puta de tomo y lomo que van a por nosotros. Hay que acabar con ellos. Con todos. Son los malos. Qué maduro.

PRESU PONER

 

El presupuesto tiene unos 470 ítems repartidos en doce capítulos o grandes partidas. La repercusión de cada uno se calcula, según el caso, por tanto alzado (la composición de la música de cabecera por ej.), por capítulo (el sueldo del director por ej.) por mes (el alquiler de plató por ej.), por semana (el alquiler de furgonetas por ej.) o por día (el alquiler de la scorpio por ej.). Hay cosas de no tan cartesiana valoración como los gastos financieros o la repercusión de la seguridad social. El presupuesto reparte todo lo anterior en tres grandes apartados: pre-producción (preparación), producción (grabación) y post-producción (edición y recogidas). Con todos esos datos se obtiene un precio final y se divide por el número de capítulos de la temporada (trece en nuestro caso).  Repasar todos estos conceptos lleva su tiempo (la semana pasada, tres días a tutiplén) y te obliga a tomar una serie de decisiones que afectaran para bien o para mal pero intensamente el resultado final. Te obliga, por ejemplo, a decidir si un decorado será construido en plató o se grabará en una localización, sin tendrás caravana para los actores, los refuerzos de peluquería que vas a necesitar, los figurantes de que vas a poder disponer o las horas de sala de edición de efectos digitales que vas a pagar. Y todo eso sin tener escritos los trece guiones. Aún teniéndolos es enormemente complicado sin tener  elegido el casting ni poder contar con la ayuda de los jefes de equipo. Si han seguido el blog sabrán que en este terreno mis dos obsesiones principales son conseguir el mayor tiempo posible de preparación y de grabación (para conseguir una ratio de minutos-día lo más baja posible). Una serie que necesita muchos meses para grabarse tiene un coste muy elevado. De momento hemos reducido un mes de los previstos. ¿Cómo?. Hemos apostado por una segunda unidad que trabajará en paralelo  pero un treinta por ciento de los días de la primera. El problema de tener una segunda unidad a parte de las dificultades de combinar el trabajo de los actores es que si quieres dotarla de los mismos medios (en cuanto a personal y equipo) también sale muy cara. Otro de los temas fuertes en estas discusiones es decidir el número de horas de grabación diarios. Es evidente que ocho horas no serán suficientes y la cuestión es en cuánto se aumenta el sueldo del equipo para realizar diez horas (más una para comer) por ejemplo.

 

Las reuniones son tan espesas que cuando le llega el turno a decidir lo que vamos a gastar en fotocopias o en teléfono (una pasta por cierto) nos coge la risa floja (por lo inescrutable, claro).

 

Me gustaría destacar que a pesar de lo que gente que sólo conoce el negocio desde su baluarte pueda pensar, no hay ninguna partida del presupuesto sobrevalorada. En serio, hay poco dinero para todo, no sólo para lo tuyo.

                       

Eso sí, hay partidas que dan más rabia que otras. Les pongo un caso: Si la serie se acaba grabando definitivamente en Madrid (otro día les cuento sobre el tema) la partida de dietas, estancias y viajes de actores baja. Pero si la grabamos en Barcelona la debemos aumentar en función de cuántos actores madrileños haya. Cosas del centralismo.

 

Pues el caso es que llevamos tres días en que nos sentamos a la mesa con el firme propósito de reducir el presupuesto y al llegar el final de la jornada y habiendo tratado meticulosamente un número determinado de partidas, el presupuesto sube y por lo tanto seguimos en la parte más alta del gráfico del coste de las series,  justo encima de  la más cara. Si cogemos la versión más barata se producen desequilibrios e injusticias y desde luego es imposible mantener un ritmo de rodaje digno, lo que preludia, desde el punto de vista artístico, consecuencias  pavorosas.

CONVERSACIONES EMPURDANESAS

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..

..

-Pues sí, parece que en septiembre iremos a Madrid a hablar con la cadena.

-Eso es bueno, ¿no?

-Sí, genial, claro....Pero parece que para darle el espaldarazo definitivo hay que vincularlo todo a un director. Alguien que le de una impronta.

-Impronta. Ya. ¿Tipo?

-Bueno, hay tres opciones.

-A saber.

-A saber: Hablan de un cortometrajista con proyección. O que ya tenga un largo.

-Das una patada y salen cien cortometrajistas con proyección. Joder, no suena bien. Jeje, además a tí los cortos siempre te parecen largos.

-La mayoría.

-Demasiados proyectos de fin de curso.

-Demasiadas escuelas de cine. Demasiado flipao. Tony Scott es el amo.

-Nosotros escribimos alguno bueno.

-Sí. "la caló". Una escena final cojonuda. El torrente de agua llevándose el dibujo de tiza del cuerpo sobre el asfalto.

-Jaja, sí, qué flipaos.

-La segunda opción es alguien con un montón de años de carrera. Con algún que otro éxito y sin grandes fracasos. De los de toda la vida. Gente que rema a favor. Los que cumplen los plannings. Bien vistos por la cadena y las productoras. Y que le den impronta.

-Suena mejor. ¿y la tercera?

- La tercera también lleva mucho riesgo. Lo que viene siendo un profesional de prestigio. Famoso. Del cine.

-Uff. No creo que acepten. ¿y la tuya?

-La mía sigue siendo M.

-¿Ya lo sabe?

-No. Pienso defenderla todo lo que pueda.

-"Todo lo que pueda".El posibilismo te está convirtiendo en un morigerado. Blandito.

-Qué cabrón.

-¿Has leído algo bueno?

-He leído algo. He acabado una novela. "Dinero fácil".

-Estocolmo está de moda.

-Sí, mi madre ha vuelto ahora de pasar casi un mes. Va sobre la mafia. La serbia. Es increíble que no haya una serie sobre las mafias. Europa es su paraíso. Solo ellos mismos ya nos darían un audiención

-Hay para un montón de temporadas. Serbios, albanos, rusos, italianos, gitanos, colombianos, rumanos.

-Los masovers de aquí son rumanos. Buena gente.

-¿Y qué tal la casa rural?

-De la ostia. Está al lado de la que tenías con tu ex. Una maravilla. A ver si el año que viene te pillas la de al lado y te vienes con las niñas

-Fijo.

-Bueno, te llamo cuando llegue a Barna y nos tomamos algo.

-Un beso para todos.

-Otro para ti, para Lola y el petit dofinet. Adeu.

-Adeu, bro.

-Oyes, espera, no, nada, qué el año que viene a segunda.

-Pinche indio huevón.

REUNIONES II: ENCUENTROS EN LA SEGUNDA FASE

Un secreto: Al acabar una serie de televisión y después de vaciar los platós, los barremos y en el más grande hacemos un partidillo de futbol o por lo menos unos chutes y regates. No lo sabe casi nadie y espero de ustedes que no lo difundan por ahí. Es el mejor momento de todos. También hay otras tradiciones pero no tan asentadas: Dar ramos de flores a las actrices, chinar al meritorio de dirección o calarse un sombrero del oeste con calaveras doradas. Ahora está de moda pasar la fiesta de fin de rodaje sacándose fotos en posturas porno para colgarlas en Facebook. Pero nada como el partidillo. Si quieren un día les invito.

Al lío.

Hemos tenido en estos días varios encuentros (llamarlos reuniones sería excesivo) de seguimiento del proyecto. Las cosas parecía que avanzaban con desesperante parsimonia hasta que de repente han alcanzado el punto se superar nuestras mejores previsiones. Esto es, la cosa ha dado un paso que no teníamos calculado hasta pasado el verano (en el mejor de los casos). Vamos, que el proyecto se ha elevado de las mesas de la empresa que les comenté y ha iniciado el vuelo hacía la cadena que siempre hemos imaginado como idónea para emitir el producto. No está mal. Nada mal.

Lo más sorprendente de todo es que el proyecto va dando los pasos que planeamos pero aún es hora que alguien de entre todas las personas que lo han tenido en sus manos y que le han dado un empujoncito, haga la más mínima crítica al contenido. Y no lo acabo de entender. Probablemente es la calma antes de la tormenta y en general me parece bien aunque reconozco que en los días en que la cosa está paralizada me alegraría oír alguna crítica sobre la que ponerme a trabajar. Algo que descalifique la trama principal o alguna de las otras, algo que cuestione algún personaje, alguna prevención sobre el peligro de tratar los temas que se tratan o de la manera que se tratan. Alguna acusación de exceso de radicalidad o de incoherencia, o lo que sea. Pero de momento no.

Por un lado creo que el proyecto impone. No es fácil descalificar algo que parece tan trabajado, pero eso nunca ha sido barrera para la incontinencia verbal de muchos. Así que creo que estamos teniendo suerte con quién nos estamos topando. Un saco enorme de suerte.

Ahora llegará  la cadena y seguramente me comeré esta entrada con patatas. Lo veremos.

El caso es que estamos dónde hace un año, pero no estamos solos. Siendo el proyecto el mismo, las circunstancias son muy diferentes.

Voy a pasar unos días a París con mis hijos, les cuento a la vuelta.

REUNIONES (I)

La segunda opción de la lista es probablemente la empresa más grande del país en estos asuntos.

 

La primera reunión con ellos transcurre en un entorno de exquisita placidez. Nuestro interlocutor, un productor. Un señor de los pies a la cabeza. Tiene poco más de sesenta años y ha visto pasar por sus manos algunos de los grandes y muchos de los pequeños proyectos audiovisuales que han disfrutado uds. y nosotros en las pantallas. Es ese tipo de personas que conoce a todo el mundo y que ha mirado de mantener una trayectoria profesional sin tacha. Hacia el final de su carrera profesional está muy interesado en los sentimientos con los que un equipo debe enfrentarse al proceso de construir una historia. La reunión dura más de dos horas y sobretodo hablamos de sentimientos, de la manera de hacer las cosas. Y de las personas que pueden hacer que las cosas se hagan bien.

 

 

Al salir recuerdo los comentarios que profieren en blogs hordas de tarados que odian a los productores por el mero hecho de serlo y disparan insultos indiscriminados y fanáticos y no puedo dejar de imaginarme a sus autores como pequeños lamers cargados de ignorancia.

 

 

Creo que el proyecto le causa buena impresión. La verdad es que nadie que lo ha tenido en sus manos ha dejado de valorar el empaque, la presentación, el trabajo que se supone hay detrás. Es una reunión algo dispersa que se riega de recuerdos y anécdotas, de nombres y títulos pero no se dejan de esbozar los temas principales: Contenido, público, financiación, casting, equipo y tiempos. Nos expone el proceso que va a seguir el proyecto en su empresa, los pasos que tiene que dar y los plazos en que probablemente se den esos pasos. También lanza una sugerente propuesta de colaboración a tres bandas junto a los primeros de la lista. Y la sonrisa ilumina de nuevo nuestros jetos.

 

Ya les cuento.

EN EPISODIOS ANTERIORES

-Preparamos un proyecto bastante completo (guiones, biografías, minutajes, story board, ilustraciones, decorados, presupuesto…)

 

-Planteamos la idea de hacer un piloto con nuestros propios medios.

 

-Desistimos de la idea de hacer un piloto con nuestros propios medios (el presupuesto final y el advenimiento de la crisis se encargaron de ello).

 

-Planteamos la idea de dirigirnos a una cadena con nuestros propios medios.

 

-Desistimos de la idea de dirigirnos a una cadena directamente (básicamente porque estamos en contra del suicidio).

 

-Planteamos la idea de hacerlo conjuntamente con otra productora (más potente, más rica, más experta, más todo).

 

-Hicimos una lista de nuestros posibles socios siguiendo un orden subjetivo basado en nuestros años de trato profesional con muchos de ellos.

 

-Nos dirigimos a la primera de la lista (la más virtuosa y deseable).

 

-Esperamos y obtuvimos sus respuestas siempre positivas pero lentas para nuestros deseos.

 

-Les pedimos y obtenemos permiso para dirigirnos a otros posibles socios mientras maduraban su posición.

 

-La primera de la lista se muestra definitivamente interesada en el proyecto pero (siempre hay un pero) no pueden levantarla en este momento. (Entre otras cosas porque para hacer una serie necesita uno un aval de millón y medio, amigos (y tener más de uno a la vez no está al alcance de todos (por lo menos de los más virtuosos y deseables))).

 

-Así que nos lanzamos a por los siguientes de la lista.

 

 

NEXT COMING

BOLA EXTRA

De pequeño adoraba las máquinas de millón. Estéticamente son extraordinarias obras de arte, lúdicas y útiles como pocas. Dibujos pop, héroes, sirenas, circos, naves espaciales: todo lo que uno puede desear para pasar un buen rato. Nunca fui demasiado bueno en comparación a alguno de mis amigos del barrio, pero no dejaba de insistir y una y otra vez introducía monedas de veinticinco pesetas en la ranura milagrosa que generaba el delicioso sonido de liberación de la bola. Depuré mi técnica de saque estirando con precisión el disparador hasta conseguir buenos objetivos nada más iniciar la partida. A partir de ahí todo era un frenesí de tumbar dianas, acumular puntos, provocar la salida de bolas dobles, hacerlas subir por rampas, pasarelas e introducirlas en agujeros de donde volvían a la pendiente con increíble violencia. Lo emocionante del millón es que todo está siempre a punto de irse a la mierda pero es relativamente fácil mantenerse en el juego. La clave está en no despistarse, mover los dedos rápido y con precisión y conocer las reglas del juego: el orden en el que debes conseguir los objetivos. Y por supuesto mover la máquina lo justo para no provocar el odiado tilt, preludio de una impotente sensación en tus dedos mientras observas como la bola de acero se hunde de manera irremisible en el pozo, golpeando antes mansa y estúpidamente en tus mandos paralizados. Quizás el elemento más logrado de todo el juego es el de la bola extra. Normalmente se adjudicaba con un sonoro “clac” señal inequívoca de que la cosa iba a tener una maravillosa prolongación, un rato más de ilusión, cada vez más cerca del récord de los chicos del barrio.

 

 

Pues eso, que clac.